Soy el hogar que olvidaste, el que manchaste con tu veneno. Vengo a decirte que aún estás aquí y que te estoy dando otra oportunidad. Por favor, aprovéchala, mira a tu alrededor. ¿No ves la belleza que te rodea?, ¿no ves qué esto son las consecuencias de tus actos?
Me estoy dando un respiro, lo necesitaba desde hace tiempo, mi resistencia se estaba agotando, aunque el castigo sea duro es solo un paso para la reconciliación.
Ahora que no puedes acercarte a otros, es hora de resurgir, devolver el cariño que permaneció dormido, devolver el perdón que tanto te costó dar, devolver esa parte tan maravillosa de ti que olvidaste hace tiempo.
Necesito que volvamos a ser uno,crear un nuevo comienzo, dónde ambos estemos en armonía y sobre todo haya una cosa olvidada: el amor.
Cuando todo parezca que todo va a la deriva y no haya más que tempestad,
cuando haya días malos y quieres ahogarte en ellos,
cuando quieras gritar porque no puedes aguantar más,
cuando necesites que el viento arrastre los malos pensamientos,
cuando te rompan el alma y parezca que no haya cura,
cuando quieras dejar atrás el puente de la locura,
cuando creas que no hay salida y quieras acabar con todo,
cuando quieras saltar a ese abismo que ya conociste,
cuando las noches sean demasiado largas,
cuando el silencio acompañe tu dolor,
cuando las calles se conviertan en laberintos,
cuando quieras hundirte en el mar embravecido,
cuando quieras desnudar algo más que tu cuerpo,
cuando creas que nada lo de que hagas sirve de algo,
aquí estaré.
En la Grecia antigua un discípulo pregunta a su maestro:
- Maestro yo quiero ser feliz y cuando veo a los casados con su familia pienso que son felices, pero cuando veo a los solteros también pienso que son felices. ¿ me tengo que casar?,
Y el maestro le contestó: - Ve y cásate.
Cuando el discípulo se retiraba le dijo: - Vuelve aquí y no te cases.
Haciéndole entender que la felicidad no estaba en lo que tenía que hacer o no hacer, si no que la felicidad se llevaba dentro te cases o no.