Helena escribió:
"Cada uno es heredero de sí mismo, escribió Rabelais refiriéndose a las calendas griegas.
Pues bien, hemos llegado a ellas. Ahora nada es como era. Ahora se nos plantea el gran problema: estamos solos y hemos de elegir.
Somos, en teoría, libres; somos, en teoría: amos de nuestro destino; tenemos que buscar nuestra propia identidad a través de nuestras particulares experiencias.
Tal es nuestra necesidad primera; ser uno mismo. Y es mejor que lo seamos sin auxilios ajenos, tan mediatizadores. Ser uno mismo y ser feliz: qué provecto de vida.
Quizá la fuente de la felicidad, si es que la tiene, esté en nuestro interior. Quizá consista en preservar el propio yo, no otro, y no en ser nunca otro por bueno que parezca. Quizá consista en aceptarse reflexiva y dócilmente como se es, y desplegarse".
Antonio Gala.
Qué gran verdad...