Saqué la carta del día de mañana no como predicción sino como consejo, aunque nada está separado de todo lo demás, y la que salió me ha parecido tan preciosa que quiero que sea mi última carta del día, es un cierre maravilloso. Ya no quiero saber más, ya tengo comprobada la efectividad de las cartas sean de la baraja que sean, para describir sucesos, energías, etc. La historia que le corresponde de El viaje de El Loco me parece muy valiosa así que voy a compartirla.
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La metamorfosis del espíritu. En los recovecos más profundos de nuestra psique duermen preciosas crisálidas esperando a ser despertadas. Deja que ese cambio ocurra y adquiere una nueva visión más abierta y creativa de las cosas. El viaje de El Loco: Dejando el cálido resplandor de El Sol, El Loco decide que es el momento adecuado para pasar a nuevos desafíos, por lo que se pone en marcha una vez más. Al cruzar una puerta ve a un hombre sentado encima de una pared. Este flautista -El Juicio- parece tener la clave. «¿Puedo entrar?», pregunta El Loco. «¡Por supuesto!, grita el hombre mientras comienza a tocar su trompeta. La gran puerta comienza a crujir al abrirse, pero antes de que El Loco pueda entrar, espíritus resplandecientes vienen arrastrándose hacia fuera. Parecen familiares en un inquietante camino. Al poco tiempo El Loco se da cuenta de que estas criaturas son él, sus antiguos yo. «¡No!», dice El Loco, «no necesito recordar mis locuras». «Ay», responde El Juicio, «pero si éste es tu último obstáculo. No puedes escapar de tu pasado, amigo mío». El Loco se estremece. El arrepentimiento y el pavor fluyen a través de él. «No hay nada que puede hacer», se lamenta, «el pasado está fuera de mi alcance». «Entonces, ¿por qué le temes?», pregunta El Juicio, «¿qué te mantiene como rehén? ¿Por qué sigues herido por esas cosas que tú ya no puedes cambiar?». «¡Porque cometí errores!». «Entonces aprende a aceptarlos, aprende de ellos, y permítete ser libre de los grilletes del dolor. El pasado no es algo que puedas cambiar, pero puedes cambiar cómo te sientes acerca de él». El calor fluye a través de El Loco. Se da cuenta que su último desafío es uno de aceptación. Todo este tiempo ha estado mirando hacia el futuro para promover su desarrollo, pero ahora ha llegado el momento de aceptar los errores que ha cometido en su viaje. El Loco de repente se siente en paz, y mientras el sentimiento lo envuelve, los espíritus —los demonios— de su pasado se desvanecen. «La puerta está abierta», susurra El Juicio, «ha llegado el momento de que finalmente sigas adelante».