Yo creo que concentrándose en la pregunta no hace falta decirla en voz alta, creo que sería peor decirla en voz alta y pensar en los pajaritos.
Me equivoqué, más veces que acerté pero mi piel siempre supo que él era de ella y ella era de él. Ella era de él, piel sobre piel. (Piel sobre piel, macaco).