¿Sabes? No me preguntes cómo, Dulcinea, pero sabía que esto iba a suceder, en otras ocasiones ya directamente te ha sentado mal mi interpretación de tus cartas o te has mostrado reticente a algo que te he dicho cuando dos mensajes más abajo le has reconocido a otra persona lo que yo te había dicho anteriormente, he pasado de todo esto, pero ya no me apetece seguir pasando más. Dicho todo esto, no voy a volver a dar más mi interpretación de tus cartas nunca más, pero no me muevo ni un sólo ápice de lo que he dicho. Hay cosas que no tengo claras pero otras como la luz del día. Un saludo, Dulcinea, y que todo vaya bien, te lo digo de verdad.