Hola, forer@s.
Permitidme plantearos un tema —sobra decir que me gustaría que os lo tomarais en serio— que me viene ocupando la mente desde hace demasiado tiempo, especialmente a aquellos que ya tenéis compañero/a de vida, o bien que vivís la espiritualidad de otra manera más personal o subjetiva.
¿Habéis —o seguís haciéndolo— experimentado la soledad espiritual?
No hablo del hambre y sed de justicia, ni de amarse a uno mismo, ni el sentimiento de incomprensión que arrastra la condición humana per sé. Hablo, en todo caso, del sentimiento de perseguir una extensión de tu identidad en personas afines, en actividades, en lecturas, en prácticas ritualísticas, en discursos o en lo que creas posible.
Es algo complicado de ignorar. Puedes hacer tu vida y ser feliz (tener una familia, un trabajo, unos hobbies, proyectos de vida, y muchos logros detrás y delante), pero nada de eso logra desquitar esa sensación que te susurra «ahí tampoco está». Entiendo que hay gente que puede experimental algo parecido y decide rendirse y someterse a un culto o religión, entregando ese afán a la aprobación del resto de los miembros. Al final, uno termina encontrando más felicidad sincera o calidez en breves momentos que se repiten cada tantos años por pura casualidad al experimentar ciertos momentos que uno relaciona con las cartas, o con su nombre espiritual, o lo que considere su destino.
Sé que puede sonar narcisista si se mira con el enfoque condescendiente de «este se cree especial», pero creo que intento derribar esta barrera y no alimentarla. Han pasado amigos, familia y parejas geniales por mi vida, pero no he llegado a sentir esa conexión con ninguno de ellos. Y sé que suena deprimente e ingrato decirlo así tal cual, pero necesitaba ser sincero.
Sea como fuere, me gustaría pensar que no estoy solo en esto, y preguntaros si lo comprendéis, cómo lidiáis con eso y saber si os abruma o si lo habéis enfocado de otra manera. Un abrazo a quienquiera que lea esto (como usuario o como invitado).
Permitidme plantearos un tema —sobra decir que me gustaría que os lo tomarais en serio— que me viene ocupando la mente desde hace demasiado tiempo, especialmente a aquellos que ya tenéis compañero/a de vida, o bien que vivís la espiritualidad de otra manera más personal o subjetiva.
¿Habéis —o seguís haciéndolo— experimentado la soledad espiritual?
No hablo del hambre y sed de justicia, ni de amarse a uno mismo, ni el sentimiento de incomprensión que arrastra la condición humana per sé. Hablo, en todo caso, del sentimiento de perseguir una extensión de tu identidad en personas afines, en actividades, en lecturas, en prácticas ritualísticas, en discursos o en lo que creas posible.
Es algo complicado de ignorar. Puedes hacer tu vida y ser feliz (tener una familia, un trabajo, unos hobbies, proyectos de vida, y muchos logros detrás y delante), pero nada de eso logra desquitar esa sensación que te susurra «ahí tampoco está». Entiendo que hay gente que puede experimental algo parecido y decide rendirse y someterse a un culto o religión, entregando ese afán a la aprobación del resto de los miembros. Al final, uno termina encontrando más felicidad sincera o calidez en breves momentos que se repiten cada tantos años por pura casualidad al experimentar ciertos momentos que uno relaciona con las cartas, o con su nombre espiritual, o lo que considere su destino.
Sé que puede sonar narcisista si se mira con el enfoque condescendiente de «este se cree especial», pero creo que intento derribar esta barrera y no alimentarla. Han pasado amigos, familia y parejas geniales por mi vida, pero no he llegado a sentir esa conexión con ninguno de ellos. Y sé que suena deprimente e ingrato decirlo así tal cual, pero necesitaba ser sincero.
Sea como fuere, me gustaría pensar que no estoy solo en esto, y preguntaros si lo comprendéis, cómo lidiáis con eso y saber si os abruma o si lo habéis enfocado de otra manera. Un abrazo a quienquiera que lea esto (como usuario o como invitado).
«No me importa sentir que voy sin rumbo porque en este mar no me pierdo.» (Si me pedís intercambios o interpretaciones y lo hago bien, siempre podéis darme algo de reputación)