Era una persona predestinada que conocieras porque compartís un mismo dolor... Un día 17 os arrebató a alguien de 17 años.
Las causalidades no existen. Ella sería tu bálsamo y tú el de ella.
Cumplisteis vuestro cometido y, ya sanadas un poco más las heridas, no os veis a menudo como antes, porque es preciso proseguir el camino.
Ánimo, que perder a un ser querido tan joven siempre es doloroso.
"El destino mezcla las cartas y nosotros las jugamos" (Arthur Schopenhauer)
No hago Inter ni Consultas por privado...