El feng shui es una filosofía milenaria originaria de la cultura china que se basa en el taoísmo. En términos generales, el individuo se embarca en la búsqueda del equilibrio de su energía vital, pudiendo tener un impacto positivo o negativo en su vida. Se logra a través de la armonía de los espacios y el entorno donde se desenvuelve, esto incluye el hogar o el trabajo. Aquí influyen factores como la decoración y la distribución del espacio.
Las palabras chinas feng shui se traducen viento y agua, y es una referencia al flujo de la energía vital. Cuando este flujo se da de manera correcta, entonces se considera que abundará la armonía, la prosperidad y la salud. Es así como se centra en crear un equilibrio entre el ambiente y la vida del individuo, y así atraer energia positiva.
Equilibrio de los cinco elementos: Tierra, agua, fuego, madera y metal. Cada elemento representa un aspecto de la vida y del mundo natural. La tierra simboliza la estabilidad, el agua la fluidez, el fuego la pasión, la madera el crecimiento y el metal la claridad. Un hogar equilibrado debe contener la presencia simbólica de todos. Cuando uno predomina o falta, se produce un desajuste que afecta el estado emocional y la armonía general. Por ejemplo: Si detectas exceso de fuego (colores rojos o sensación de actividad constante), equilibra añadiendo agua o tonos suaves. Si sientes frío energético, tal vez falte fuego o madera. El feng shui es, en esencia, un juego de sensibilidad: observar, sentir y reacomodar hasta hallar la sintonía perfecta.
Saludos!
Las palabras chinas feng shui se traducen viento y agua, y es una referencia al flujo de la energía vital. Cuando este flujo se da de manera correcta, entonces se considera que abundará la armonía, la prosperidad y la salud. Es así como se centra en crear un equilibrio entre el ambiente y la vida del individuo, y así atraer energia positiva.
Equilibrio de los cinco elementos: Tierra, agua, fuego, madera y metal. Cada elemento representa un aspecto de la vida y del mundo natural. La tierra simboliza la estabilidad, el agua la fluidez, el fuego la pasión, la madera el crecimiento y el metal la claridad. Un hogar equilibrado debe contener la presencia simbólica de todos. Cuando uno predomina o falta, se produce un desajuste que afecta el estado emocional y la armonía general. Por ejemplo: Si detectas exceso de fuego (colores rojos o sensación de actividad constante), equilibra añadiendo agua o tonos suaves. Si sientes frío energético, tal vez falte fuego o madera. El feng shui es, en esencia, un juego de sensibilidad: observar, sentir y reacomodar hasta hallar la sintonía perfecta.
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