Yo dejé de leer las líneas de la mano hace muchos años porque en un momento dado vi algo que fue muy traumático para mí en aquellos momentos respecto a otra persona, ni siquiera miro las mías, que son todo un cuadro ja, ja, ja, algún día las miraré de nuevo, pero tengo que decir que cuando era jovencita iba a una curandera que leía la mano, era alucinante aquella mujer, recuerdo que me dijo que a una edad estaría a punto de morir pero que me salvarían. La edad pasó y ha coincidido con toda esta época de enfermedades que he tenido, para flipar, porque desde que me lo dijo hasta que sucedió pasaron más de veinte años. Esté donde esté, porque ya no está aquí, gracias de todo corazón por todo lo que me ayudó cuando la busqué y la necesité.