Yo no recomiendo limpiarlas, sinceramente. Entiendo que hay cosas como los péndulos, ciertas runas o glifos, o efigies que necesiten limpiarse con sal, especialmente si se ha estado en situaciones comprometidas. Las cartas son otra historia. A menos que te hayas dedicado a usar las cartas para comunicarte con los muertos no veo motivo para hacerlo. Si te preocupa haberle echado cartas a un depresivo o cosas así, piensa que lo más habitual es que tus energías terminen superponiéndose a las de las cartas (por eso se recomienda no echar cartas cuando uno está triste, cabreado, cansado, drogado, etc.).
Si aun así te da la paranoia, siempre puedes guardar las cartas en un pequeño saquito o funda y ya ahí sí tener la funda una noche entre sal, minerales, incienso o lo que sea de turno (no soy especialista en limpiezas mágicas, a día de hoy creo que nunca he necesitado "limpiar" energías de ninguna parte).