(la explicacion de que son las corazas en cada signo en el primer post: Aries) https://www.forotarot.net/tema-las-coraz...#pid333022
LAS CORAZAS DE TAURO
Tauro se caracteriza porque es lento, es precavido, va poco a poco y avanza a su
paso. Necesita diseñar su siguiente decisión antes de tomarla y por ello, a veces, aparece
como cabezota u obstinado. No es que no desee avanzar, sino que necesita ver con
claridad cuál es su siguiente paso. A menudo eso le retrotrae o le distancia del ordinario y
normal ritmo del resto de signos del zodíaco. Por ello, al avanzar así, de manera lenta
aunque progresiva, aparecen distintas manifestaciones egoicas que iremos analizando.
Primero veamos los identificadores físicos y luego analizaremos las corazas.
Tauro es, a veces, descorazonadamente lento. Absorbe muy poco a poco el
aprendizaje del entorno que le rodea. Su obstinación a veces se interpreta por los demás
como indiferencia. Su lento paso, su lento caminar, puede provocar frustración para quien
le observe desde un mayor grado de movimiento, como son los signos de aire o desde un
grado mayor de implicación y decisión, como son los signos de fuego.
La cabeza de Tauro está repleta de ideas preconcebidas sobre las cuales sostiene
su mundo de valores; suelen ser pocos y concretos, ya que Tauro evita dispersarse o
ampliar sus horizontes y prefiere mantenerse seguro en ideas, conceptos preestablecidos o dogmáticos, pero que el nativo considera seguros y dignos de confianza.
Por ello, a menudo, Tauro acerca a su vida a personas que le aporten un impulso
extra de energía, como suelen ser personas del signo Escorpión, que ponen a prueba esos
valores sobre los que Tauro se asienta y a los que tanto se identifica.
Tauro es programador del siguiente paso y hasta que no termine su programación
no lo dará, pues necesita la firmeza y seguridad de saberse que es contenedor de una
razón y de un criterio, que seguirá siendo válido en el paso siguiente. Por ello a veces
Tauro es provocador desde su mundo de la simpleza, de la percepción programada y de la
naturaleza pausada de la creación.
Es un perfecto programador de la vida, hasta que es consciente que no puede vivir
sin esa programación y que, a su vez, ese exceso de planificación le ata las manos y, a
veces, hasta los pies. Pero mientras tanto vivirá contento y satisfecho en su mundo preestablecido.
Su función es cuidar de la manifestación, proteger y alimentar la existencia de lo
creado y por ello debe asegurar la supervivencia a través de esa gran energía de
programación. Normalmente su siguiente paso nunca significa abandonar el anterior, sino
que se trata de una suma, de una ampliación o de una mejora respecto a los propósitos que
tenía antes de tomar su siguiente decisión. No abandona los previos modelos de vida o
entendimientos, sino que los mejora y los complementa; ésa es su motivación, una
programación de vida en la cual se avanza paso a paso mejorando, ampliando y
perfeccionando los criterios y los fundamentos sobre los que se asienta.
Veamos entonces ahora a continuación cómo se manifiestan las principales corazas
en los 7 reinos.
En el reino de la cabeza, que contiene su mundo interpretativo y su mundo de
conocimiento, Tauro es reacio al cambio y por lo tanto encontramos aquí uno de los cascos
de protección más duros del zodiaco.
Su escasa intención de flexibilizarse hará que el nativo de Tauro nunca esté
motivado a cambiarse el casco, ni mucho menos a quitárselo; no sólo se encuentra a gusto
con él, sino que además se siente firme, seguro y protegido de cualquier influencia
externa.
El casco de Tauro es más sólido, duro y resistente que el propio de Aries, pues
Tauro ya no sabe vivir sin él; incluso puede no ser capaz de verlo.
Tauro es reacio por sus convicciones a quitarse cualquier protección que amenace
su seguridad. Sus ideas preconcebidas son su fuente de poder. El casco de Tauro no es de
bronce o de hierro, es de titanio y con múltiples aleaciones firmemente construidas y
soldadas unas con otras, formando un todo.
Sin casco Tauro se sentiría morir, vacío, desprotegido, incapaz, débil, susceptible
de ser atacado; no sabría qué hacer. No conoce otras opciones; nunca se las planteó.
Tauro. Coraza del cuello: es como está conectado consigo mismo y con los demás. Su
conexión con sus propias ideas y acciones es muy fuerte. Es una identificación
sólidamente construida sobre lo correcto e incorrecto. Como consecuencia de su alto
grado de identificación consigo mismo, con los demás mantiene distancias obligadas. Se
dirige a los demás con muchas reticencias; necesitará atravesar un proceso de sanación.
Mientras tanto, Tauro se mira a si mismo; se encuentra seguro con lo que ve. Mientras no
existan circunstancias externas que le obliguen a reposicionarse o a replantearse sus
principios, nada cambiará.
Cuando comienza su sanación Tauro puede asumir un proceso de cambio, pero rara
vez de renuncia, de disolución o de abandono de todo lo que ha sido hasta ese momento.
Por ello, su gran coraza de cuello, que es esa identificación que mantiene consigo mismo,
le hace a menudo ser inflexible en su mundo de pensamiento. Este tercer grado de
libertad mental lo desarrolla en muy pocas ocasiones; pocas veces se da cuenta de que
dispone de otros principios más elevados sobre los que asentarse. Los principios que no
tienen sus fundamentos, sus estructuras, sus pilares, sobre el mundo de la tierra, sino
sobre el mundo del cielo, le producen mucha inquietud. Su destino de cambio y evolución
será determinado por el grado de tensión o dolor que sustente. Hacerle consciente de que
soportar y aguantar no es una función elevada, le podrá abrir las puertas a ese
entendimiento.
Tauro. La coraza del tórax y espalda
No es una de sus más fuertes, ya que como su grado de interacción hacia los demás
es escaso no necesita de una protección especial. No está programado para interaccionar
con otros más que lo mínimo necesario y siempre desde su seguridad, así que no necesita
esconderse, o luchar con nadie. De si mismo siempre va a presentar sólo una parte, y lo
más importante quedará en su interior; es por ello que no necesita una coraza de pecho
demasiado gruesa porque por ahí es difícil hacerle daño.
Su tendencia natural no es a mostrarse. Y cuando mostramos poco nos pueden
herir poco.
Un poco más grande es la coraza de espalda, puesto que sí que asume
responsabilidades y cargas con más facilidad y sí que le gusta estar protegido frente a lo
desconocido, frente a lo que llega por detrás que no se ve, no se siente, no se huele o no
se toca. Suelen ser corazas más gruesas por el miedo a lo desconocido.
Igualmente en la coraza de espalda se ocultan guardados los temores y los recelos
que el nativo sostiene por todo aquello que desconoce de los demás. Por resonancia, las
inseguridades a saber y conocer al otro son grandes, ya que él mismo no se muestra, no se
manifiesta en sus partes hacia lo externo. Obviamente le costará conocer en profundidad
a aquellos con quienes se relacione, lo cual provoca como resultado un cierto miedo,
indecisión o duda en las relaciones con terceras personas.
Para rebajar la densidad o el grosor de la coraza de espalda se recomienda
practicar la transparencia.
Descendemos hacia la coraza del abdomen, sede y centro de decisiones
importantes sobre la permanencia o la evolución.
La coraza de abdomen no es tampoco muy gruesa en Tauro ya que no siente ni
intuye que tenga que tomar decisiones algunas. Sólo bajo intensa presión lo hará; mientras
tanto suele prefrir las opciones conocidas, más o menos supérfluas, que no conllevan un
ritmo importante de cambio o implicación. No necesita tomar grandes decisiones porque
el nativo de Tauro se encuentra a gusto con lo que conoce, con lo que es, con todo aquello
con lo que se identifica. En su espacio se encuentra satisfecho consigo mismo, siempre y
cuando nadie toque o le trastoque ese mundo.
Tauro. Coraza de las Caderas que representan los giros en la vida.
Esta coraza sí es fuerte, sí es gruesa, sí que tiene distintas partes unidas las unas
con las otras como superponiendo capas.
La coraza de Tauro de la cadera es importante porque él necesita estar ajustado
y equilibrado, firme en sus decisiones y no le gusta todo aquello que le saque de su centro,
que lo desestabilice emocionalmente, ni mucho menos aquello que le implique giros
importantes en su vida. Suele reconocerse a un Tauro por el grado de tensión que genera
cuando alguien muy cercano de su entorno, de su familia o de sus amigos íntimos, toma una
decisión drástica en la que decide cambiar de repente de ciudad, de trabajo, de familia o
de pareja. El nativo de Tauro entra en crisis y normalmente enjuicia casi de manera
instantánea, por eso su coraza de cintura ha de ser muy protectora, para salvaguardarle
de cualquier indicio que le diga que él también podría hacer lo mismo, para cambiar todo
aquello con lo que no está de acuerdo.
Caderas y cabeza representan dos puntos muy importantes para Tauro.
Tauro. Corazas de las Pantorrillas y Rodillas. Representan esa fuerza física o
impulso.
Aquí las pantorrillas son fuertes, musculosas, de gran volumen porque representan
la resistencia en el movimiento, la continuidad en el ritmo, los kilómetros recorridos y la
persistencia. Son muy resistentes a los agentes externos. No necesitan llevar coraza; son
de por si sólidas y firmes. El nativo de Tauro sabe que puede avanzar en la vida con su
esfuerzo y determinación y es consciente que esa disciplina, esa continuidad, le llevará al
éxito antes o después.
La parte de la rodilla tampoco suele llevar coraza ya que no necesita protegerse de
cambios que de manera premeditada nunca aceptó.
Sabe que la continuidad es el éxito. No va a cambiar la estrategia. Va a continuar
con su modelo de vida, que será lo que le dará el éxito a largo plazo.
Tauro. La coraza de Gemelos y Pies.
Los gemelos sí llevan coraza porque el nativo ha de protegerse de tomar decisiones
impulsivas y su primer impulso será ninguno, será nulo, será no hacer nada, no va a
lanzarse a ningún proyecto, sin antes analizarlo, compararlo, hablarlo con los amigos,
sentirlo, identificar pros y contras, etc.
Por eso, para defender su asentamiento en la vida, para defender que no se
permite a si mismo ningún impulso instintivo que le puede hacer daño, se protegerá sobre
todo los gemelos. Los pies tan sólo los adornará.
LAS CORAZAS DE TAURO
Tauro se caracteriza porque es lento, es precavido, va poco a poco y avanza a su
paso. Necesita diseñar su siguiente decisión antes de tomarla y por ello, a veces, aparece
como cabezota u obstinado. No es que no desee avanzar, sino que necesita ver con
claridad cuál es su siguiente paso. A menudo eso le retrotrae o le distancia del ordinario y
normal ritmo del resto de signos del zodíaco. Por ello, al avanzar así, de manera lenta
aunque progresiva, aparecen distintas manifestaciones egoicas que iremos analizando.
Primero veamos los identificadores físicos y luego analizaremos las corazas.
Tauro es, a veces, descorazonadamente lento. Absorbe muy poco a poco el
aprendizaje del entorno que le rodea. Su obstinación a veces se interpreta por los demás
como indiferencia. Su lento paso, su lento caminar, puede provocar frustración para quien
le observe desde un mayor grado de movimiento, como son los signos de aire o desde un
grado mayor de implicación y decisión, como son los signos de fuego.
La cabeza de Tauro está repleta de ideas preconcebidas sobre las cuales sostiene
su mundo de valores; suelen ser pocos y concretos, ya que Tauro evita dispersarse o
ampliar sus horizontes y prefiere mantenerse seguro en ideas, conceptos preestablecidos o dogmáticos, pero que el nativo considera seguros y dignos de confianza.
Por ello, a menudo, Tauro acerca a su vida a personas que le aporten un impulso
extra de energía, como suelen ser personas del signo Escorpión, que ponen a prueba esos
valores sobre los que Tauro se asienta y a los que tanto se identifica.
Tauro es programador del siguiente paso y hasta que no termine su programación
no lo dará, pues necesita la firmeza y seguridad de saberse que es contenedor de una
razón y de un criterio, que seguirá siendo válido en el paso siguiente. Por ello a veces
Tauro es provocador desde su mundo de la simpleza, de la percepción programada y de la
naturaleza pausada de la creación.
Es un perfecto programador de la vida, hasta que es consciente que no puede vivir
sin esa programación y que, a su vez, ese exceso de planificación le ata las manos y, a
veces, hasta los pies. Pero mientras tanto vivirá contento y satisfecho en su mundo preestablecido.
Su función es cuidar de la manifestación, proteger y alimentar la existencia de lo
creado y por ello debe asegurar la supervivencia a través de esa gran energía de
programación. Normalmente su siguiente paso nunca significa abandonar el anterior, sino
que se trata de una suma, de una ampliación o de una mejora respecto a los propósitos que
tenía antes de tomar su siguiente decisión. No abandona los previos modelos de vida o
entendimientos, sino que los mejora y los complementa; ésa es su motivación, una
programación de vida en la cual se avanza paso a paso mejorando, ampliando y
perfeccionando los criterios y los fundamentos sobre los que se asienta.
Veamos entonces ahora a continuación cómo se manifiestan las principales corazas
en los 7 reinos.
En el reino de la cabeza, que contiene su mundo interpretativo y su mundo de
conocimiento, Tauro es reacio al cambio y por lo tanto encontramos aquí uno de los cascos
de protección más duros del zodiaco.
Su escasa intención de flexibilizarse hará que el nativo de Tauro nunca esté
motivado a cambiarse el casco, ni mucho menos a quitárselo; no sólo se encuentra a gusto
con él, sino que además se siente firme, seguro y protegido de cualquier influencia
externa.
El casco de Tauro es más sólido, duro y resistente que el propio de Aries, pues
Tauro ya no sabe vivir sin él; incluso puede no ser capaz de verlo.
Tauro es reacio por sus convicciones a quitarse cualquier protección que amenace
su seguridad. Sus ideas preconcebidas son su fuente de poder. El casco de Tauro no es de
bronce o de hierro, es de titanio y con múltiples aleaciones firmemente construidas y
soldadas unas con otras, formando un todo.
Sin casco Tauro se sentiría morir, vacío, desprotegido, incapaz, débil, susceptible
de ser atacado; no sabría qué hacer. No conoce otras opciones; nunca se las planteó.
Tauro. Coraza del cuello: es como está conectado consigo mismo y con los demás. Su
conexión con sus propias ideas y acciones es muy fuerte. Es una identificación
sólidamente construida sobre lo correcto e incorrecto. Como consecuencia de su alto
grado de identificación consigo mismo, con los demás mantiene distancias obligadas. Se
dirige a los demás con muchas reticencias; necesitará atravesar un proceso de sanación.
Mientras tanto, Tauro se mira a si mismo; se encuentra seguro con lo que ve. Mientras no
existan circunstancias externas que le obliguen a reposicionarse o a replantearse sus
principios, nada cambiará.
Cuando comienza su sanación Tauro puede asumir un proceso de cambio, pero rara
vez de renuncia, de disolución o de abandono de todo lo que ha sido hasta ese momento.
Por ello, su gran coraza de cuello, que es esa identificación que mantiene consigo mismo,
le hace a menudo ser inflexible en su mundo de pensamiento. Este tercer grado de
libertad mental lo desarrolla en muy pocas ocasiones; pocas veces se da cuenta de que
dispone de otros principios más elevados sobre los que asentarse. Los principios que no
tienen sus fundamentos, sus estructuras, sus pilares, sobre el mundo de la tierra, sino
sobre el mundo del cielo, le producen mucha inquietud. Su destino de cambio y evolución
será determinado por el grado de tensión o dolor que sustente. Hacerle consciente de que
soportar y aguantar no es una función elevada, le podrá abrir las puertas a ese
entendimiento.
Tauro. La coraza del tórax y espalda
No es una de sus más fuertes, ya que como su grado de interacción hacia los demás
es escaso no necesita de una protección especial. No está programado para interaccionar
con otros más que lo mínimo necesario y siempre desde su seguridad, así que no necesita
esconderse, o luchar con nadie. De si mismo siempre va a presentar sólo una parte, y lo
más importante quedará en su interior; es por ello que no necesita una coraza de pecho
demasiado gruesa porque por ahí es difícil hacerle daño.
Su tendencia natural no es a mostrarse. Y cuando mostramos poco nos pueden
herir poco.
Un poco más grande es la coraza de espalda, puesto que sí que asume
responsabilidades y cargas con más facilidad y sí que le gusta estar protegido frente a lo
desconocido, frente a lo que llega por detrás que no se ve, no se siente, no se huele o no
se toca. Suelen ser corazas más gruesas por el miedo a lo desconocido.
Igualmente en la coraza de espalda se ocultan guardados los temores y los recelos
que el nativo sostiene por todo aquello que desconoce de los demás. Por resonancia, las
inseguridades a saber y conocer al otro son grandes, ya que él mismo no se muestra, no se
manifiesta en sus partes hacia lo externo. Obviamente le costará conocer en profundidad
a aquellos con quienes se relacione, lo cual provoca como resultado un cierto miedo,
indecisión o duda en las relaciones con terceras personas.
Para rebajar la densidad o el grosor de la coraza de espalda se recomienda
practicar la transparencia.
Descendemos hacia la coraza del abdomen, sede y centro de decisiones
importantes sobre la permanencia o la evolución.
La coraza de abdomen no es tampoco muy gruesa en Tauro ya que no siente ni
intuye que tenga que tomar decisiones algunas. Sólo bajo intensa presión lo hará; mientras
tanto suele prefrir las opciones conocidas, más o menos supérfluas, que no conllevan un
ritmo importante de cambio o implicación. No necesita tomar grandes decisiones porque
el nativo de Tauro se encuentra a gusto con lo que conoce, con lo que es, con todo aquello
con lo que se identifica. En su espacio se encuentra satisfecho consigo mismo, siempre y
cuando nadie toque o le trastoque ese mundo.
Tauro. Coraza de las Caderas que representan los giros en la vida.
Esta coraza sí es fuerte, sí es gruesa, sí que tiene distintas partes unidas las unas
con las otras como superponiendo capas.
La coraza de Tauro de la cadera es importante porque él necesita estar ajustado
y equilibrado, firme en sus decisiones y no le gusta todo aquello que le saque de su centro,
que lo desestabilice emocionalmente, ni mucho menos aquello que le implique giros
importantes en su vida. Suele reconocerse a un Tauro por el grado de tensión que genera
cuando alguien muy cercano de su entorno, de su familia o de sus amigos íntimos, toma una
decisión drástica en la que decide cambiar de repente de ciudad, de trabajo, de familia o
de pareja. El nativo de Tauro entra en crisis y normalmente enjuicia casi de manera
instantánea, por eso su coraza de cintura ha de ser muy protectora, para salvaguardarle
de cualquier indicio que le diga que él también podría hacer lo mismo, para cambiar todo
aquello con lo que no está de acuerdo.
Caderas y cabeza representan dos puntos muy importantes para Tauro.
Tauro. Corazas de las Pantorrillas y Rodillas. Representan esa fuerza física o
impulso.
Aquí las pantorrillas son fuertes, musculosas, de gran volumen porque representan
la resistencia en el movimiento, la continuidad en el ritmo, los kilómetros recorridos y la
persistencia. Son muy resistentes a los agentes externos. No necesitan llevar coraza; son
de por si sólidas y firmes. El nativo de Tauro sabe que puede avanzar en la vida con su
esfuerzo y determinación y es consciente que esa disciplina, esa continuidad, le llevará al
éxito antes o después.
La parte de la rodilla tampoco suele llevar coraza ya que no necesita protegerse de
cambios que de manera premeditada nunca aceptó.
Sabe que la continuidad es el éxito. No va a cambiar la estrategia. Va a continuar
con su modelo de vida, que será lo que le dará el éxito a largo plazo.
Tauro. La coraza de Gemelos y Pies.
Los gemelos sí llevan coraza porque el nativo ha de protegerse de tomar decisiones
impulsivas y su primer impulso será ninguno, será nulo, será no hacer nada, no va a
lanzarse a ningún proyecto, sin antes analizarlo, compararlo, hablarlo con los amigos,
sentirlo, identificar pros y contras, etc.
Por eso, para defender su asentamiento en la vida, para defender que no se
permite a si mismo ningún impulso instintivo que le puede hacer daño, se protegerá sobre
todo los gemelos. Los pies tan sólo los adornará.