El Arcángel Anael es considerado la Sabiduría Divina y se le invoca para que la humanidad recorra el camino del bien. Anael es también el ángel del amor, quien guía a las personas a alcanzar la dicha, la felicidad y el amor propio.
Su nombre significa “Gloria de Dios” o “Gracia de Dios” y en hebreo se le traduce como “Concédeme Señor”. Este arcángel intenta por todos los medios que los dirigentes mundiales consigan ver con los ojos del alma y que el amor y la armonía reinen en todo el mundo. Su más alta intención es que la humanidad esté pletórica del bien y del amor.
El Arcángel Anael porta la luz que se convierte en guía. Es la señal que consigue que ninguna persona se extravíe en el camino de las sombras.
Aquellas personas que lo invocan encuentran una gran creatividad en las tareas que desempeñan y consiguen sentirse como los mejores trabajadores del mundo y alcanzar triunfos asombrosos y trascendentes.
Pero además, su invocación ayuda a alcanzar un estado de dicha incondicional que es la gracia de Dios, dirige a quienes buscan sentirse cerca de Dios, que es el verdadero origen de la alegría y el amor del alma.
Se le identifica con Venus, asociado a la Diosa del Amor, y encarna las cualidades antiguas de esta diosa, como la bendición de los matrimonios y la pureza. Con el tiempo, los atribuitos de esta diosa fueron cambiados, pero en Anael se mantienen fieles a su esencia primigenia.
El Arcángel Anael ayuda a desarrollar una mejor relación con Dios, pues posibilita separar la dicha de las circunstancias, ya sean estas buenas o malas
Su nombre significa “Gloria de Dios” o “Gracia de Dios” y en hebreo se le traduce como “Concédeme Señor”. Este arcángel intenta por todos los medios que los dirigentes mundiales consigan ver con los ojos del alma y que el amor y la armonía reinen en todo el mundo. Su más alta intención es que la humanidad esté pletórica del bien y del amor.
El Arcángel Anael porta la luz que se convierte en guía. Es la señal que consigue que ninguna persona se extravíe en el camino de las sombras.
Aquellas personas que lo invocan encuentran una gran creatividad en las tareas que desempeñan y consiguen sentirse como los mejores trabajadores del mundo y alcanzar triunfos asombrosos y trascendentes.
Pero además, su invocación ayuda a alcanzar un estado de dicha incondicional que es la gracia de Dios, dirige a quienes buscan sentirse cerca de Dios, que es el verdadero origen de la alegría y el amor del alma.
Se le identifica con Venus, asociado a la Diosa del Amor, y encarna las cualidades antiguas de esta diosa, como la bendición de los matrimonios y la pureza. Con el tiempo, los atribuitos de esta diosa fueron cambiados, pero en Anael se mantienen fieles a su esencia primigenia.
El Arcángel Anael ayuda a desarrollar una mejor relación con Dios, pues posibilita separar la dicha de las circunstancias, ya sean estas buenas o malas