Es una leyenda japonesa que dice que estamos conectados con un hilo rojo atado al dedo meñique de la mano a aquella personas que esta destinada a compartir la vida con nosotros, es decir, algo así como buestra alma gemela. El hilo se puede estirar, enredar... Pero nunca romperse.
Editado por xR4 05-05-2018, 01:12
Lo imposible sólo cuesta un poco más.