“Si tienes miedo, solo sonríe, actúa como si fueras feliz”. Mohamad Ali antes de salir al combate donde todos pensaban que George Foreman iba a acabar con él. Pero claro, Ali tenía otro plan y lo desarrollo a la perfección; la primera parte del mismo fue creérselo, creérselo hasta la saciedad. En el deporte, como lo en vida, si no te lo crees, todo está perdido y él, ese 24 de octubre de 1974, no estaba dispuesto a perder; así que todos con una sonrisa
Alí se enfrentaba al campeón Foreman, un gigante más joven que él que había tumbado a sus últimos 8 oponentes en solo dos asaltos.