(26-09-2019, 11:22 AM)Cavallero escribió: Buenos días,
Alguien ha visto alguna vez un vampiro? Y si es así le ha hablado?
Que cuente su experiencia por favor
Un placer saludaros!!
Sí, continuamente.
Hasta nosotros sin quererlo podemos serlo.
O, en nuestro alrededor... Se oye mucho hablar de este término cuando la gente habla de la energía y su relación con nuestro entorno. Básicamente, la "definición" de un Vampiro Energético es alguien que te "chupa" la energía porque carece de su propia energía, como consecuencia, te sientes exhausto, cansado.
Por qué sucede? Por la sencilla razón de que nos cuesta tanto "enchufarnos" a la fuente, al amor puro e incondicional, a esa "energía divina" por llamarla de alguna manera, que estamos constantemente buscando esa energía, venga de donde venga. Lo hacemos en la mayoría de los casos de una forma inconsciente...
Incluso los "Vampiros Energéticos" que tenemos identificados con: nombre y apellido, no suelen quitarnos nuestra energía para hacernos daño a propósito. Simplemente no se dan cuenta, o les da igual las consecuencias mientras ellos consigan lo que necesitan.
A pesar de que una interacción de este tipo puede durar tan solo unos minutos, los efectos sobre la persona pueden notarse durante varios días. La falta de energía, los mareos, la tensión muscular, la dificultad de concentración, los dolores de cabeza y las náuseas son algunos de los efectos más comunes sentidos por las víctimas; sin embargo, sucesivos ataques de este tipo pueden producir fatiga crónica, desajustes en el sueño, irritabilidad, depresión, e incluso enfermedad física... :S
El ser humano es un ser social por naturaleza, con una identidad única e irrepetible. Es un ser histórico, un ser encarnado en una realidad y es allí en donde se manifiesta como ser de posibilidades. Somos libres y conscientes de nuestra existencia y de todo lo que nos rodea, así mismo somos conscientes de nuestras actitudes y comportamientos hacia el mundo exterior; de cómo nos relacionamos día a día y del tipo de personas de las que nos rodeamos, llámese amigos, parejas, familiares, compañeros de trabajo, jefes, etc
Un aura poco desarrollada y con recursos energéticos deficientes, tiende a crear un patrón de comportamiento de adaptación que suele invadir el aura de otras personas y absorber su energía. Este fenómeno se llama vampirismo psíquico y tiene como resultado un aumento en las reservas de energía del vampiro psíquico y el desgaste o agotamiento energético de la otra persona.
Existen varios tipos de vampiros, todos y cada uno de ellos tienen una característica propia. Es decir, presentan una gran variedad de rasgos personales y de patrones específicos de comportamiento . Muchos de ellos adoptan el estereotipo bien conocido de “mosca muerta”. Pueden parecer pasivos y reservados, ocultando cualquier inclinación al vampirismo, pero cuando la ocasión lo requiere pueden ser muy agresivos, e incluso, intimidatorios; pueden valerse de la vulnerabilidad de la otra persona, esperando el momento oportuno para golpear, o bien pueden manipular a la víctima elegida por medio de regalos o halagos.
-TIPOS DE VAMPIROS PSIQUICOS O ENERGETICOS:
•El Pobre de Mí o Victima: Los "pobre de mí" nunca piensan q tienen suficiente poder para enfrentarse al mundo, están todo el día quejándose de sus problemas y desgracias. El mundo entero está en su contra y siempre hay alguien a quien culpar de su desgracia y tristeza; siempre pesimistas, atraen la atención con expresiones faciales preocupadas, suspiros, temblores, llantos, miradas perdidas, respuestas lentas y relatos reiterados de dramas y crisis. Les gusta ser los últimos de la fila y someterse a los demás. Seducen inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda; sin embargo, no les interesa realmente las soluciones porque entonces perderían su fuente de energía. Su comportamiento va, desde convencer, defenderse, dar excusas, explicar reiteradamente, hablar demasiado, a tratar de resolver problemas que no son de su incumbencia. Dejan que se los consideren como objetos y después se ofenden porque no los valoran, y cada sugerencia que reciben de sus amistades bien intencionadas, es descartada con múltiples argumentos para preguntar luego “qué debo hacer?”.
•El Intimidador: Los intimidadores logran que todos les presten atención a fuerza de gritos, fuerza física, amenazas y exabruptos. Mantienen a todos a raya por temor a desatar comentarios molestos, rabia y, en casos extremos, furia. La energía va hacia ellos debido a que los demás se sienten atemorizados y ansiosos. Los intimidadores siempre ocupan el escenario. Básicamente egocéntricos, su comportamiento puede ir desde dar órdenes a los que están a su alrededor, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles, sarcásticos y ser violentos.
•El Interrogador: Los interrogadores socavan el ánimo y la voluntad de sus interlocutores cuestionando mentalmente cualquier actividad y motivación. Son críticos hostiles, buscan formas de hacer sentir mal a los demás, desestimar cualquier tipo de motivación o proyecto.Cada pregunta que formule esconde una crítica hostil, cáustica, aguda, pero errónea en sus fundamentos. Al hacer esfuerzos para probar su valía y responderles, mas energía les estás enviando. Es probable que todo lo que les digas sea usado en tu contra en alguna oportunidad. Son hipervigilantes y su comportamiento puede ir desde ser cínicos, escépticos, sarcásticos, fastidiosos, perfeccionistas, santurrones, a ser viciosamente manipuladores. Inicialmente atraen a los demás con su ingenio, su lógica infalible, sus hechos y su intelecto.
• Culpador Profesional: Se encuentran siempre en actitud de ataque, sobre reaccionan y hacen grandes revueltas en busca de culpables por las situaciones que ellos mismos generan. Suelen ser verbalmente agresivos y abusivos, y en vez de quejarse como “el llorón”, atacan hasta a sus seres queridos.
•Reyes del Drama: Comienzan cada frase con un “no sabes lo que me sucedió ahora". Su vida fluctúa siempre en los extremos positivos o negativos, navegando de crisis en crisis y alimentándose del caos con el que manejan sus vidas. Cada una de sus experiencias pareciera ser un cóctel de intensas emociones.
•El Distante: Las personas distantes están atrapadas en su mundo interior de luchas, miedos y dudas sin resolver. Creen inconscientemente que si se muestran misteriosos y desapegados, otros vendrán a rescatarlos. A menudo solitarios, mantienen distancia por temor a que otros impongan su voluntad o cuestionen sus decisiones. Piensan que tienen que hacer todo solos, no piden ayuda. Generalmente, consideran que su principal problema es la falta de algo: dinero, amigos, contactos sociales, educación, oportunidades, etc. Su comportamiento va desde no mostrar interés, no estar nunca disponibles, no cooperar, a ser condescendientes, rechazar, oponerse o ser escurridizos y hábiles en el manejo de la indiferencia como defensa. Inicialmente atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.
•Conversador Constante: ¿Tiene amigos que tardan dos horas en contarle algo sin importancia? Estas personas están conectadas sólo con lo que les pasa a ellas, son incapaces de escuchar a los demás y usan a sus familiares o amigos como espectadores de sus eternos monólogos.
•El adicto a la yugular: Son las típicas personas que, cuando les están contando un problema, interrumpen a su interlocutor diciendo que la situación de ellos es peor. Ante cualquier manifestación, lo que ellos sienten o han experimentado es mejor o más grande. Y si se trata de parejas o amigos cercanos, suelen ser descubiertos cuando intentan desmotivar los planes de otros: por ejemplo, si alguien desea comprar una casa, les recuerdan que tardarán años en pagar un préstamo; dejan entrever que la persona no es capaz de ejecutar sus deseos porque carece de actitudes.
•Chismoso: Adora repartir chismes. Su lema es calumniar siempre por la espalda a través de comentarios sin piedad y en general infundados.
•Desamparado: Hace todo para despertar la pena y conmiseración de los demás.
•Fatalista: Anuncia y anticipa todo tipo de desgracias. A través de previsiones siniestras y dramáticas profecías, tiende a infundir miedo y pánico en sus víctimas hasta sacarles cualquier tipo de esperanza en el presente y/o futuro.
•Pegajoso: Invierte en la sensualidad y sexualidad de la víctima. Siempre está haciendo el juego de la seducción. Son personas muy necesitadas que constantemente están tocando o necesitan ser tocadas.
•Hablador: Habla por los codos y obliga a sus víctimas a oírlo horas y horas seguidas, de esa forma mantiene la atención, mientras se alimenta de la energía vital de sus oyentes.
•Hipocondriaco: Cada día aparece con una enfermedad nueva. Es su manera de llamar la atención de sus víctimas, despertando en ellas preocupación, compasión y cuidados.
•Controlador: Es uno de los peores, porque se disfraza de bondad y a través de esta cualidad chupa hasta la última reserva de energía. Casi siempre aparenta ofrecer y trabajar en el más alto interés de sus víctimas, las cuales se sienten terriblemente culpables cuando comienzan a liberarse de los sofocantes controles de esta persona.
•Envidioso: las víctimas son indefensas, porque el vampiro percibe a sus víctimas como seres indignos para poseer algún talento, propiedad o afecto que él desearía para sí mismo.
•Altruista: Se presenta como Gurú, maestro y salvador de almas. Dice a sus víctimas que no les cobrará nada por el servicio de “salvación”, pero conforme avanza, los va drenando poco a poco a través de “donaciones voluntarias” que al final se convierten en obligaciones. Mientras que el vampiro se hace cada vez más rico, sus víctimas se vuelven cada vez más pobres.
(En muchas interacciones de este tipo, ni el vampiro ni su víctima son conscientes de que se está produciendo una transferencia de energía de uno al otro.)
•El chantajista se caracteriza por provocar confusión y una cierta sensación de obligación en el chantajeado fomentando miedo y culpa. «Con todo lo que he hecho por ti, ¿así me lo pagas?», o ¿así le pagas a tu mamá, ella que ha hecho y dejado todo por ti?-es un ejemplo de una frase muy común para producir sentimientos de culpa. Los chantajistas tienen diferentes estilos, pero a menudo utilizan el distanciamiento, el desprecio o el rechazo como castigo si no consiguen lo que quieren. A veces utilizan estrategias indirectas, como el lenguaje no verbal reflejado en la mirada, los suspiros o los silencios, obligando a la víctima a averiguar o suponer sus deseos.
•El manipulador suele recurrir a dos actitudes básicas, primero ejerce autoritarismo durante un cierto tiempo, hasta que de pronto cambia el juego y permite que el ambiente se relaje, que la víctima se calme y entre en la esperanza de que todo vuelve a su cauce normal, para luego nuevamente volver a tirar de las riendas y ejercer su control. De esta manera, va desequilibrando a la otra persona, que nunca puede estar segura de cuál será lo próximo que la espera, creándole un estado de ansiedad continuo.
Estas situaciones no es exclusiva de la relación de pareja, se dá también en el ámbito laboral, entre padres e hijos, entre amigos, y ocurre en cualquier estrato cultural, social o económico.
-Cómo se drena tu espíritu?
•Estas personas se entrometen en tu vida ignorando cualquier limite o privacidad.
•Hacen un problema grandísimo de algo insignificante, creando tragedias a su alrededor.
•Se quejan constantemente de sus parejas, hijos, trabajo, de su mala suerte, enfermedades y les encanta ventilar cada detalle.
•Critican tu vestimenta, tu peinado, tu pareja, tus amigos, y tu perro; son gente muy negativa.
•No toman un NO como respuesta, no toman en cuenta tus necesidades.
•Te envuelven en un halo de negatividad después de haberte tomado por sorpresa con todas sus quejas.
•Culpan a los demás por sus problemas, ya que no pueden tomar responsabilidades.
Ahora bien, Has visto alguna vez a un vampiro?
Yo sí.
Un saludo.