Es bien normal. Más al principio. Algunos aconsejan poner un vaso de agua bajo o sobre la mesa de la consulta. De todas maneras al principio entre nervios, dudas y temores más el esfuerzo mental que uno hace, más la mala vibra que pueda tener el consultante es normal acabar agotado y/o con un gran dolor de cabeza. Si las cosas fluyen bien no pasa nada, pero en el momento en que uno se traba...
Se supera con la práctica.
Si no estás listo para la respuesta, no hagas la pregunta.