El ermitaño va pasito a pasito... Se autoobserva... Mira hacia el pasado, para aprender de sus propios errores.
Mira las consecuencias de las acciones.
Serio y sabio, quiere avanzar despacio y prudentemente.
Las cosas sucederán cuando tienen que suceder, pero a paso lento y seguro.
El colgado está entre dos opciones. No puede avanzar, porque no sabe qué hacer.
A veces, por no ser capaz de tomar una decisión, se sacrifica. Cuando se descuelga, lo hace para romper todo lo construído y empezar de nuevo.
Mientras al ermitaño le cuesta dejar atrás el pasado,.el colgado es capaz de romper con lo viejo y empezar con lo nuevo.
Pero ambos muy lentamente...
"El destino mezcla las cartas y nosotros las jugamos" (Arthur Schopenhauer)
No hago Inter ni Consultas por privado...