Me parece tan graciosa esta combinación, la Sota de Espadas parece que se está preparando para darle un «toque» al 4 de Oros. Desde la posición del 4 de Oros no veo ningún nerviosismo, está tranquilo, muy tranquilo, quien se puede estar poniendo nervioso es el otro, no percibo ganas de abrir sus sentimientos a la otra persona, de hecho quizás le supusiese algún tipo de conflicto quitarse toda la coraza de Oros que lleva puesta. Coincido con tu última frase del desafío, pero es complicado mover a un Cuatro de Oros en ningún sentido, tiene claras sus ideas, sus sentimientos y sus acciones, o al menos los motivos de ellas. De todas maneras, con estas dos cartas y sin pregunta de por medio a mí me cuesta ver sentimientos, dando por hecho que los hubiese alguien no se va a mover de su posición por lo menos en un buen tiempo, y no es a ese personaje al que veo vigilante, es a la otra parte, que es como si quisiese hacerlo reaccionar de alguna manera, aunque fuese dándole un golpe, metafóricamente hablando. Si fuese una sola persona cabe la posibilidad de que todavía se cierre más, de que se ponga en actitud defensiva, y fortifique su posición, pueden llegarle noticias inesperadas, también que le resulten molestas, quizás tanto que pensaría en darle un golpe, de nuevo de forma sutil, a la otra persona. No sé, si yo fuese el Cuatro de Oros no me movería nada que no fuese algo fuera de lo normal; si fuese la Sota de Espadas estaría midiendo muy bien de qué manera acercarme, tendría que ser algo no demasiado frontal y al mismo tiempo ingenioso, o eso pienso yo.