Loa amarres van en contra del libre albedrío. El libre albedrío es una ley universal en la que cada cual puede decidir sobre lo que hace o no hace, especialmente consigo mismo. El hecho de que con tu libre albedrío interrumpas o controles el libre albedrío de otro, es para el universo una violación que inevitablemente repercutirá en quien lo hace aunque no lo sepa.
A nivel esotérico, dependerá de la clase de amarre que se haga. Hay gente que utilizan magia muy negra, que es ya meter de por medio el sometimiento de espíritus y demás para que ellos se encarguen de por ejemplo, introducir pensamientos en la mente de la persona que se quiere, o atormentar a la persona para que vuelva con la persona que pide el amarre o que lo ha hecho. En estos casos las consecuencias son terribles, porque es un pacto que si alguien rompe, cae sobre quien hace el amarre y esos espíritus (que no son bondadosos ni están en la luz) van a reclamar lo prometido sea lo que sea.
Otro tipos de amarre que no implican magia negra son igualmente desaconsejables por el tema del libre albedrío, ya que si una persona no es libre, cuando siente que se quiere marchar no puede y empiezan a haber conflictos. Además, es posible que el amarre ni si quiera te devuelva a esa persona sino que simplemente no dejan que esta persona sea feliz con nadie, y evidentemente contigo tampoco porque en verdad ya no te quiere, ni quiere estar contigo.
Los amarres son brujería, van contra el libre albedrío y cualquiera que diga lo contrario, simplemente miente.
Otra cosa son los endulzamientos, pero estos no retienen a nadie, ni los amarra, ni hace que vengan a ti. Estos son simplemente una manera de potenciar lo que ya se siente, no de crear falsos sentimientos, ni nada así. Además si la otra persona ya no siente nada, no funcionan.
Espero haberte aclarado.
Desaconsejo, por si no ha quedado claro, este tipo de rituales, me refiero a los amarres.
Un saludo.
No hablo sola, hablo con Dios.