Una de las partes quiere claramente lanzarse, pero va a encontrar resistencia. No hay claridad en la situación, como indica la Luna, se ve cierta inseguridad en el encuentro. No hay honestidad, el Diablo habla de intenciones sexuales o también de broncas, quizá eche en cara cosas del pasado, se ve un encuentro paralizado que no mueva nada, improductivo por el Colgado a pesar de que existe la intención de hacer algo por el Mago. El rey de emociones habla de una persona que puede ser manipuladora aunque también una persona por la que se sienten cosas, o una persona que siente mucho pero no manifiesta nada. También puede ser que salgan a la luz cosas y ese rey le de la espalda porque habrá bronca y al final todo quede igual por el colgado sin reconciliación ni nada, ninguna de las partes se ve conciliadora, una es un muro y el otro se altera fácil.
No hablo sola, hablo con Dios.