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Caminos que se abren y nuevas oportunidades que van a acabar con situaciones estancadas, pero lo van a hacer de una manera muy positiva para el consultante.
La Rueda de la Fortuna no habla de la buena suerte y cambios positivos, mientras El Ermitaño nos indica soledad y un tiempo de espera prologando.
La clave se encuentra en la aparición de las dos cartas juntas, ya que será La Rueda la que rompa con la soledad del otro arcano y posibilitará que la buena estrella se una a ti en un nuevo comienzo.
Pero no todo es negativo en el Ermitaño, de este hay que quedarse la sabiduría adquirida mientras ha durado la espera y las experiencias vividas.
Caminos que se abren y nuevas oportunidades que van a acabar con situaciones estancadas, pero lo van a hacer de una manera muy positiva para el consultante.
La Rueda de la Fortuna no habla de la buena suerte y cambios positivos, mientras El Ermitaño nos indica soledad y un tiempo de espera prologando.
La clave se encuentra en la aparición de las dos cartas juntas, ya que será La Rueda la que rompa con la soledad del otro arcano y posibilitará que la buena estrella se una a ti en un nuevo comienzo.
Pero no todo es negativo en el Ermitaño, de este hay que quedarse la sabiduría adquirida mientras ha durado la espera y las experiencias vividas.